Construido con Berta

  1. “Templo” Acrílico sobre lienzo 190 x 335 cm.

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      “Templo” Acrílico sobre lienzo 190 x 335 cm.

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      “Templo” Acrílico sobre lienzo 190 x 335 cm.

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      “Templo” Acrílico sobre lienzo 180 x 200 cm.

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      “Templo” Acrílico sobre lienzo 190 x 250 cm.

  2. CRUCE DE RELATOS. CADA CENTRE D'ART D'ALCOI 2011


    LA LLUVIA DE COLOR



    Con un gesto repetido y controlado, subyugante como una liturgia atemporal, Ferran Gisbert (Alcoy, 1982) deja caer los colores para que se fundan entre sí sobre el blanco
    del lienzo. Hay que imaginar al artista que teje sus matices cromáticos como si estuviese ante un gran telar, subiendo y bajando rítmicamente los brazos para urdir una trama de exquisitas
    gradaciones tonales. Absorto ante sus mínimas variaciones, el autor va oficiando –ejerciendo su oficio vertical– en un espacio pictórico tan solemne como un templo.
    Esta anécdota y descripción de la escena resulta en la magia de unas superficies que
    sólo se remiten a sí mismas, reducidas a sus mínimas oscilaciones expresivas, donde el azar está controlado y, en ocasiones, parcialmente permitido. Sin referencias miméticas ni representacionales, la pintura empieza y acaba en su propia superficie, el lugar construido donde el color adquiere valores
    atmosféricos e intangibles. Incluso musicales. Fuera de su perímetro, la obra calla, bloqueada en su enigma.

    Ferran está interesado en las condiciones procesuales de la pintura y las ha ido desarrollando en rigurosas series analíticas perfectamente enlazadas (“Pentámero”, “Cinc carrés”, “Ocho oscuros”...), en las que cada obra aporta pequeñas variaciones. En su última fase –serie “Templo”–, la pintura crea recorridos verticales sobre la superficie, algo que nos recuerda la obra de autores como Morris Louis y, sobre todo,
    Bernard Frize. La explosión del color en atmósferas vibrantes y ligeramente geométricas ceñidas a los límites del cuadro señalan hacia Rothko, pero también a Barnett Newman y, de una manera más cercana y directa, a José Mª Yturralde, autor sobre el que gravitan otros jóvenes valencianos. “Severidad formal y conceptual; valor espiritual y sentimental” reclama Ferran para su obra pictórica postminimalista; valores de un perfecto conocedor de lo “sublime moderno”, como escribe Juan Manuel Bonet. Color y pintura. Sólo pintura.




    Comisariado y textos
    José Piqueras Moreno